Es la pregunta que nadie responde con claridad, y por una razón: casi nadie vende lo mismo. Estas son las opciones reales que tiene un negocio local en Colombia, con lo que suelen costar y, más importante, con lo que pasa después.
El conocido que sabe de computadores
Entre nada y poco. Alguien de confianza monta algo en un fin de semana. Sale baratísimo y a veces queda bien. El problema no es la página, es el mes seis: la persona tiene su trabajo, deja de contestar, y nadie sabe dónde está el dominio ni quién paga el hosting. Cuando quieres cambiar un precio, no hay a quién escribirle.
Hacerla tú en una plataforma de arrastrar y soltar
Una mensualidad baja, más tu tiempo. Funciona, y hay gente que lo hace bien. Cuesta lo que cuesta la plataforma y entre veinte y cuarenta horas tuyas la primera vez. La pregunta honesta es si esas horas las tienes, y si no las necesitas atendiendo. Y la página queda sola: sin Google trabajado, sin reseñas, sin nada que conteste.
Un freelance
Un pago único de varios cientos de miles a unos pocos millones. Un profesional que entrega una página hecha. Suele quedar bien y suele quedar quieta, porque el trato fue la entrega. El mantenimiento, los cambios y el Google se cobran aparte o no existen. El riesgo repetido es el mismo: pasa un año, quieres cambiar algo, y la persona ya está en otro proyecto.
Una agencia
Varios millones de montaje, más mensualidad. Se hace bien y con proceso. El asunto es para quién está pensado: una agencia necesita facturar por cliente, así que su cliente natural es la empresa mediana. Una barbería o un restaurante pequeño suele quedar mal atendido ahí, y a menudo pagando por informes que no le sirven.
Lo que casi nadie te dice: la página es la parte fácil
Una página sola no le contesta a nadie a las nueve de la noche, no pide reseñas, no aparece en el mapa y no agenda una cita. Puedes tener la página más linda de tu barrio y seguir perdiendo clientes por las tres cosas de siempre: que no te encuentran, que no alcanzas a contestar y que nadie deja reseñas.
Lo que cobramos nosotros, ya que estamos
Presencia cuesta $97.000 al mes: tu página en tu dominio, lista en 24 horas, con botones de WhatsApp y llamada, y la cambias tú desde el celular. Confianza cuesta $347.000 y añade un sitio de varias páginas, tus reseñas de Google en vivo, tu agenda en línea que confirma sola y tu perfil de Google revisado cada mes. Sistema cuesta $697.000 y suma respuesta en segundos por WhatsApp, recordatorios, reseñas que se piden solas y clientes que vuelven a tiempo; todavía no tiene pago en línea, así que lo hablamos primero por WhatsApp. Sin permanencia, y cancelas por WhatsApp.
Por qué mensual y no un pago único
Porque un pago único termina en una página que envejece. El mes uno todo está bien; el mes doce los precios están viejos, el horario está mal y nadie ha pedido una reseña. Lo que hace la diferencia en un negocio local no es el montaje, es que alguien lo mantenga. Cobramos mensual porque el trabajo es mensual.
Cómo comparar de verdad
Cuando te coticen, pregunta cinco cosas: ¿el dominio es mío si me voy? ¿puedo cambiar precios y fotos yo mismo? ¿quién actualiza mi perfil de Google? ¿mis reseñas de Google se van a ver en mi página? ¿a quién le escribo cuando algo se rompe, y en cuánto me responde? El precio se entiende solo cuando tienes esas cinco respuestas.
